Año nuevo, más de lo mismo.
Ha empezado un año nuevo, y es ahora cuando todo el mundo hace sus própositos para el nuevo año que sólo duran 3 días. Yo me he propuesto empezar un blog donde exprese mis pensamientos y mis cosas que espero que dure más.
Anoche me llevaron de fiesta para celebrar el fin de año. Una de esas fiestas en un local alquilado donde dicen que hay buena música ¿música?, gente guapa (pero bebida y por tanto menos guapa), barra libre (fantástico para los alcohólicos, pero yo no bebo) y mucha diversión. Vamos, lo más. El precio 40 euros más 3 por guardar el abrigo, que de esto ya hablaré otro día. Hablando con otra gente, ¡se ve que estaba tirado! Aquí es donde me doy cuenta que nos estamos volviendo locos. Quizá si te lo pasas bien se puede pagar, pero si se resulta que en media hora ya te quieres ir a casa se convierte en una pesadilla, con motosierra incluida.
Con esto me viene a la memoria dos fines de año memorables (para mal):
1999 - Pabellón del joventut, en Badalona con mis compañeros de facultad. Era la primera vez que iba a una macrofiesta (y creo que la última).
2003 - Centro "El artesano" de El Prat. Es lo que tiene ir a un sitio donde sólo conoces a una persona y esa persona deja de ser persona. Me tocó volverme por donde vine. Bueno, por donde vine no, porque me perdí y aparecí dando vueltas por Mercabarna a las 4 de la mañana con un coche de la Guardia Urbana detrás que a saber que pensaban.
Hay que ser esclavo de mis palabras, y me atrevo a decir que el año que viene lo pasaremos en casa aunque sea jugando a la play o al trivial. Me lo pasaré mejor y más barato.
Bueno, por hoy es suficiente. Esto me ha gustado y espero darle continuidad. Nos vemos en próximos comentarios.
